La pérdida de audición suele desarrollarse de forma lenta y progresiva, por lo que muchas personas tardan años en darse cuenta de que han dejado de percibir ciertos sonidos de su entorno o de que les cuesta seguir conversaciones en lugares concurridos.
Hacer una revisión auditiva periódica es el primer paso para prevenir problemas mayores, valorar cualquier anomalía a tiempo y mantener la calidad de vida y el bienestar cognitivo.
¿Qué es una revisión auditiva y por qué es tan importante?
Una revisión auditiva (o examen audiológico) es una evaluación clínica indolora y no invasiva llevada a cabo por profesionales de la audioprótesis para determinar la capacidad de una persona para percibir diferentes frecuencias e intensidades de sonido, así como su capacidad de comprender el lenguaje hablado en distintos ambientes.
Detectar la pérdida auditiva a tiempo evita el aislamiento social, la fatiga mental por el esfuerzo de escuchar y el deterioro cognitivo asociado a la falta de estimulación auditiva.
¿Cómo saber si necesitas una prueba de audición? (Signos de alerta)
Muchas personas se preguntan cómo identificar si están perdiendo audición. Algunos de los síntomas más comunes son:
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Tienes que subir el volumen de la televisión o de la radio más de lo habitual.
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Pides con frecuencia que te repitan las palabras («¿qué dijo?»).
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En ambientes ruidosos (restaurantes, reuniones familiares) te cuesta distinguir las palabras y sientes que la gente «murmura».
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Sensación de taponamiento o presencia de silbidos o zumbidos constantes en el oído (acúfenos o tinnitus).
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Te cansas con facilidad tras mantener conversaciones largas.
¿Qué pruebas se realizan en una revisión auditiva completa?
En un centro auditivo especializado, el protocolo de revisión incluye varios exámenes complementarios para obtener una imagen exacta de tu salud auditiva:
1. Otoscopia o video-otoscopia.
Una inspección visual directa del canal auditivo externo y de la membrana timpánica para descartar tapones de cera, inflamaciones, infecciones o anomalías físicas.
2. Audiometría tonal (por vía aérea y vía ósea)
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Qué es: Es la prueba más conocida. Se realiza en una cabina insonorizada con auriculares. Se emiten tonos puros a diferentes frecuencias (graves y agudas) para medir el sonido más débil que tu oído es capaz de captar.
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Qué mide: Determina el umbral auditivo de cada oído y permite distinguir si la pérdida se origina en el oído medio/externo (pérdida conductiva) o en el oído interno/nervio auditivo (pérdida neurosensorial).
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Audiometría vocal (logoaudiometría)
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Qué es: Consiste en escuchar y repetir una serie de palabras a diferentes volúmenes.
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Por qué es clave: Mientras que la audiometría tonal mide cuánto escuchas, la vocal mide cómo entiendes las palabras. Dos personas con el mismo nivel de audición pueden tener grados muy diferentes de comprensión oral.
4. Pruebas complementarias
Según las necesidades de cada paciente, se pueden valorar los umbrales de disconfort auditivo (para calibrar adecuadamente ayudas auditivas sin que causen molestias) o derivar a pruebas más específicas si fuese preciso.
Prueba auditiva en bebés: los Potenciales Evocados Auditivos (PEATC)
Los bebés y los niños muy pequeños no pueden colaborar en una audiometría convencional pulsando un botón ni repitiendo palabras. Con todo, detectar cualquier problema a tiempo es crucial para su desarrollo cognitivo y para el aprendizaje del habla. En Ordes, disponemos de este servicio exclusivo para bebés o niños/as.
En estos casos se utilizan los Potenciales Evocados Auditivos, una prueba objetiva, segura e indolora:
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Cómo se realiza: Se colocan unos pequeños sensores adhesivos (electrodos) en la frente y detrás de las orejas del bebé junto con unos pequeños auriculares.
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Qué mide: Mientras el bebé duerme o está totalmente tranquilo, se emiten sonidos muy suaves y los sensores recogen la respuesta eléctrica que el nervio auditivo y el tronco cerebral generan de forma natural.
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Sin molestias: No da corriente, no duele y no precisa que el pequeño haga nada. Dura entre 30 y 45 minutos y permite conocer con precisión la capacidad auditiva desde los primeros meses.
¿Cuáles son los tipos y grados de pérdida auditiva?
Según el origen y la gravedad, la pérdida auditiva se clasifica en:
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Pérdida auditiva conductiva: Ocurre cuando hay un bloqueo o daño en el oído externo o medio (por ejemplo, tapón de cera, otitis o alteración de la cadena de huesecillos). Muchas veces es reversible con tratamiento médico.
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Pérdida auditiva neurosensorial: Ocurre cuando hay daños en las células ciliadas de la cóclea (oído interno) o en las vías nerviosas auditivas. Es la más habitual con el paso de los años (presbiacusia) o por la exposición continuada al ruido.
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Pérdida auditiva mixta: Combinación de causas conductivas y neurosensoriales.
En cuanto al grado, se clasifica en leve, moderada, severa o profunda, en función de los decibelios mínimos necesarios para que el paciente perciba el sonido.
¿Cuánto dura y cuánto cuesta un estudio de audición?
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Duración: Una revisión exhaustiva suele llevar entre 30 y 45 minutos.
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Precio: En OE+ Centros Auditivos, las revisiones y estudios auditivos preventivos son gratuitos y sin compromiso, con el objetivo de que cualquier persona pueda conocer el estado de su audición de forma accesible y con apoyo profesional.
OE+ Centros Auditivos: tu cuidado auditivo de proximidad en Galicia
En OE+ Centros Auditivos combinamos la tecnología audiológica más avanzada con un trato cercano, humano y totalmente personalizado. No solo medimos tu audición: te acompañamos para encontrar la mejor solución adaptada a tu ritmo de vida y a tus necesidades reales.
Puedes solicitar tu revisión auditiva en nuestros centros situados en A Coruña, Cee, Ordes y Lalín.
Pide tu cita previa sin compromiso: Si tienes más de 50 años o notas cualquier cambio en tu forma de escuchar, acércate a tu centro OE+ más cercano y realiza tu revisión auditiva.
Preguntas Frecuentes sobre la revisión auditiva (FAQ)
¿Duelen las pruebas de audición?
No, ninguna de las pruebas audiológicas habituales (otoscopia, audiometría tonal o vocal) produce dolor ni molestia alguna.
¿Con qué frecuencia debo revisar mi oído?
A partir de los 50-55 años se recomienda realizar una revisión anual preventiva. Si trabajas en entornos con mucho ruido o notas síntomas de pérdida, conviene revisar la audición cuanto antes.
¿Qué diferencia hay entre una audiometría tonal y una vocal?
La audiometría tonal evalúa la capacidad física de percibir sonidos y pitidos a distintas frecuencias, mientras que la vocal mide la capacidad del cerebro para discriminar y comprender palabras habladas.
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